El discurso de Javier Milei al inaugurar el nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso prendió las luces amarillas en la CGT: su referencia concreta a “profundizar el camino” de la reforma laboral iniciada con la Ley Bases y el DNU 70 puso en alerta al ala dialoguista que maneja la central obrera porque se trata de un tema extremadamente sensible para el sindicalismo, que ya derivó en dos paros generales en los primeros 150 días del gobierno libertario.
De todas formas, el secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez (UOCRA), dijo a Infobae que “una cosa es el discurso y otra cosa es lo que realmente va a suceder” y afirmó: “Por ahora no ha habido ningún mensaje (del Gobierno) diciendo ‘miren que viene esto o aquello. (La referencia a la reforma laboral) fue para que estuviera en sintonía con lo que tenía que decir. Veremos, pero no creo que se produzca esa situación”.
Aun así, el sindicalista, que tiene una fluida relación con la Casa Rosada, advirtió que la CGT “puede plantear cualquier debate sobre la modernización en las condiciones laborales, pero nada de eso significa poner en tela de juicio los derechos fundamentales de los trabajadores”.